La aventura de ser maestro
(José Manuel Esteve, profesor de la Universidad de Málaga, España).
El texto lo presentó en el 2003, en la Universidad de Navarra, España en las XXXI jornadas de Centros Educativos. Trata de la aventura de ser maestro, de la ambivalencia entre pasártela aburridísimo y esperar con ansia el sonido del timbre que indica la salida, o disfrutar lo hermoso que resulta el que pasen dos o tres horas de clase y tanto los estudiantes como tú no se percaten de ello hasta que ya han pasado 10 minutos de que la clase acabó, todos absortos en el tema, cada quién en su papel, trabajando.
Se aprende a ser profesor por ensayo y error, ambos lados de la moneda los he vivido, el primero con materias donde la teoría es abundante, para mí resulta aburridísimo (seguro por desconocer métodos para hacer este tipo de materias más dinámicas). Lo contrario sucede con aquellas materias donde los problemas prácticos están muy cerca de la teoría, “el aprender a andar en bicicleta y darle”, no necesita de mucha teoría, solo basta con unas pocas indicaciones y “a darle, para andar en bici lo que se requiere es subirse en ella y pedalearle”. En estas materias es un placer compartir el tiempo con los estudiantes porque todos estamos enfocados a dar solución a las situaciones planteadas.
Hermoso el pensamiento que plasmaron en la esquela de Miguel de Unamuno “dedicar la propia vida a pensar y sentir, y hacer pensar y sentir, ambas cosas juntas”. No todo es dinero y poder, nuestra labor es más que digna. Es realmente placentero cuando en la escuela o en un aula fluye el intelecto de las personas, jóvenes principalmente, siempre les digo que ellos son muchas veces mejores que yo, pues son jóvenes, lo poquito que pudiera ayudarles se debe a que les llevo 30 años, ni siquiera se me ocurre pensar donde estarán ellos, a esa edad, pero definitivamente, ayudando a construir un mejor País.
Debemos ser “maestros de Humanidad”, plantea José M. Esteve: “Ayudarles a comprenderse a si mismos y a entender el mundo que los rodea”. A lo que nos invita es a hacer de cada clase una aventura, a forzarlos a pensar, a ubicarlos en su contexto y plantearles el escenario que debieron haber tenido aquellas personas que nos heredaron ese conocimiento, pero la dificultad y el esfuerzo que verdaderamente debemos hacer es “como ligamos lo que ellos ya saben y el nuevo tema que se está por introducir, ese es nuestro reto, “no tiene sentido dar respuestas a quién no se ha planteado la pregunta“, resulta devastador, y aquí es donde viene el reto para muchos de nosotros, ¿cómo rescatar la pregunta original, como recrear la necesidad que sintieron esas personas cuando luchaban por explicar tal o cual fenómeno o construir una respuesta para algún pregunta específica? Menciona la necesidad de “hacer volver la mirada de nuestros alumnos hacia el mundo que nos rodea y rescatar las preguntas originales obligándoles a pensar”. Si logramos hacer que todo lo anterior funcione y además nos obligamos a divertirnos, “a quién le pagan por eso”. “Renovarse o morir”, se menciona por ahí, eso es vital, si guardamos con mucho cuidado el material que nos funciono muy bien este semestre y así le seguimos cada semestre, que aburrido será, debemos construir hasta donde se pueda nuevos retos para enfrentar la clase, aprendemos cada día si no nos conformamos con repetir cada semestre lo mismo, eso resulta muy común en nuestras escuelas, y la verdad debe ser muy triste para quién lo realiza de ese modo.
Menciona también que aquel que encuentra un maestro recibe un regalo de los dioses, que hermoso es que aún en nuestros días tengamos presente aquel modelo de maestro que nos inspiró. Y todavía ahora “aún encontramos los ecos que retumban en nuestro interior”. Ese debe ser el objetivo: “Ser maestros de humanidad”. Que trascendamos en nuestros alumnos por lo que podamos aportar para que sean mejores personas.
Dentro de las dificultades que podemos encontrar y la forma en que podemos salir adelante: Esteve sugiere:
En primer lugar: Construyamos nuestra identidad profesional, para los maestros de primaria cita a Ma. Carmen Diez, quién menciona que “la escuela es el sitio donde vamos a aprender, a compartir el tiempo, el espacio y el afecto de los demás”. Plantea que la idealización es el problema a vencer en ese nivel educativo, saben lo que deben ser y hacer en un aula llena de personitas, pero no saben cómo. Por su parte al citar a Fernando Corbalán va más haya y nos muestra lo que debe prevalecer en la escuela del nivel medio (en nuestro País bien podría referirse al nivel medio superior): “debe existir un ambiente de investigación y todos, estudiantes y maestro, pensando, compartiendo, enriqueciéndose en ambos sentidos”. Pone el dedo en la llaga al referirse al problema en ese nivel educativo y, razón por la cual estamos compartiendo esta especialización, lo que nos indica que nos es un problema únicamente de nuestro país. Lo mejor es regresar a lo básico, y con toda mucha modestia y respeto por los estudiantes, poner los conocimientos que se tienen al nivel de éstos.
Como segundo problema a resolver Esteve se refiere a la comunicación e interacción con nuestros estudiantes. Un profesor es un intermediario entre la ciencia y los estudiantes. Debemos saber cuando hablar y cuando preguntar, cuando dejar la escena y dejarlos que sean ellos. Menciona el cambiar los tonos de voz (esto lo hago mío ahora mismo), grave y pausado invita a la reflexión, si se quiere un debate debe subirse el tono. Nos menciona sobre las posiciones en el espacio del aula que debe tomar el profesor dependiendo de lo que está sucediendo en ella. Si lo logramos sentiremos la empatía que los muchachos nos muestran.
El tercer problema es la disciplina, Los jóvenes entienden, no deben verse como enemigos, y la razón de los argumentos los hacen entender, ellos son inteligentes, y por ello fácilmente ubican los límites a los cuales les permites llegar.
El cuarto problema Adaptar los contenidos al nivel del alumno. No debemos quejarnos por el bajo nivel académico con que llegan los estudiantes, debemos jalarlos y motivarlos para que adquieran el deseo de saber, aunque en ocasiones, esto nos pudiera parecer difícil, y preferimos enfocarnos a esos que de plano no pudimos jalar a lo antes mencionado, y en el recursamiento, con menos jóvenes y con más recursos técnicos a nuestra disposición, pienso que pudiera resultar más fácil ayudarles a cambiar de actitud primero y luego a que adquieran el conocimiento. En este momento me enfrento a esa situación. Por ello, si comparto lo que menciona Esteve, y siento el compromiso con aquellos que están rezagados, pero que dadas las circunstancias están en una situación de perder sus vacaciones inter semestrales. Para Esteve, lo único importante es “ser un maestro de humanidad”.
José M. Esteve menciona el poco reconocimiento que se le da a la labor docente, dada la importancia que nuestra sociedad le otorga al dinero y al poder. Sin embargo, el maestro es heredero de treinta siglos de cultura y orgullosamente facilita el aprendizaje sobre nuestros mejores logros como humanidad y que estén prevenidos de las posibles consecuencias de los peores fracasos del hombre. Por ello, debemos siempre ser maestros de humanidad, estoy a gusto con ser docente, y me siento orgulloso de ello.

Estimado Eduardo
ResponderEliminarRescato dos líneas de tu texto:
"como ligamos lo que ellos ya saben y el nuevo tema que se está por introducir, ese es nuestro reto, “no tiene sentido dar respuestas a quién no se ha planteado la pregunta“..."
¿Qué te pareció la lectura? ¿Motivadora? Pues a mí si me parece motivadora y muy rica en cuanto a la reflexión que a los profesores nos provoca, con cada línea que leí dije “si es verdad” “¡es cierto!” pero ¿sabes que otra reflexión tengo después de esa lectura? ¿cómo le hago para ser así?
Uno como profesor muchas veces dice, pero díganme que tengo que hacer, así en palabras sencillas y con acciones concretas ¿cómo ligamos lo que ellos ya saben y el nuevo tema que está por iniciarse? Nos dicen que hacer pero no nos dicen cómo…
Saludos
Mel
Saludos compañero Eduardo:
ResponderEliminarCoincido contigo en el empiezo de nuestra profesión, ya que desgraciadamente yo también, empecé con prueba y error, pero espero que no haya muchos errores por ahí por mi culpa en el mundo laboral.
Al igual que tu cuando realizamos esta lectura me pareció muy interesante y motivadora, ya que nos permite como profesores el tener una reflexión acerca de nuestra actividad docente y sin duda alguna como dice la tutora nos identificamos al momento de estar repasando cada renglón de la lectura.
Hola Tutora Mélida: Agradezco sus comentarios y comparto con Usted lo del cómo hacerle para llevar a los alumnos a reconstruir el escenario que llevó a los descubridores de esos conocimientos para que puedan hacerse las mismas preguntas en la actualidad, lo intentamos, pero nos falta mucho, por ahora, al leer las actividades que nos corresponde desarrollan en la semana tres vamos a irnos ejercitando para adecuar los contenidos al contexto de los alumnos, algo que intentamos pero a ciegas, estoy contento de compartir esta especialidad con gente muy valiosa que nos motiva a hacer mejor las cosas, nuestro país nos lo demanda y los alumnos lo necesitan.
ResponderEliminarSaludos cordiales
Hola Judith, buenas noches: Agradezco tus comentarios en este aporte, y comparto contigo lo motivante que resultó la lectura de José Manuel Esteve. Creo que muchos de nosotros iniciamos con titubeos nuestra carrera como docentes, que diferente hubiera sido por ejemplo el haber llevado esta especialización al inicio de nuestra carrera, eran otros tiempos, ahora debemos estar a la par del grupo al que pertenecemos, y que bueno, pues nos obliga a estar en constante superación para mejorar nuestra práctica docente.
ResponderEliminarSaludos cordiales